
- Familia Multiproblemática: dícese de aquellas familias que tienen que lidiar con varios especialistas de lo suyo (no es mío, pincha el enlace), el grado de especialización de cada servicio es directamente proporcional a la multiproblematicidad de la familia (cágate lorito… intenta decirla en alto: multipobretami… (no) mulpitrope… (no) multipetámc …, últimamente he oído gente muy ensayada que lo dice sin problemas). Es necesario para la conservación del equilibrio ecológico mantener personal derivante entrenado.
- Multicausalidad: No tenemos ni pajolera idea de qué es lo que provoca esta situación, pero seguro que algo la causa… seguro (vamos, a mí me lo van a decir).
- Multifactorial: (ve y mírate lo de multicausalidad, viene siendo lo mismo)
- Coordinarse con la red: métodos para conseguir que los demás profesionales hagan lo que yo considero que se debe hacer.
- Descoordinación de la red: varios profesionales que intervienen con las mismas personas intentan coordinarse con la red (véase coordinarse con la red).
- Enfoque BioPsicoSocial: una vez vi uno, lo juro… al principio era una luz de forma ovalada, cada vez más y más brillante, luego una gran explosión de luz y después … ya no recuerdo nada.
- Equipo Multidisciplinar: grupo de profesionales necesarios para atender a la multicausalidad multifactorial de la familia multiproblemática desde un enfoque BioPsicoSocial en una red coordinada.
- Paciente resistente: No soy capaz de ayudar a esta persona, yo estoy completamente seguro de lo que le pasa, sin duda sé cómo se soluciona, es mas, yo creo que él sabe que lo sé, pero el tío cabezón no me hace caso, así que seguro que la culpa es de él (que yo soy un tío estudiao).
- Conmorbilidad: cualidad por la cuál una persona que ingresa en el sistema de salud mental acumula un número de diagnósticos proporcional al tiempo que permanezca en él y al número de profesionales con los que trate.
- Neurotransmisor: En el principio era el neurotransmisor, todas las cosas por él fueron hechas.
- Psicopatología Crónica: Cualidad de una categoría diagnóstica que la blinda contra cualquier posibilidad de cambio.
Procedimiento: cójase a una persona (humana a ser posible) asígnesele un diagnóstico crónico, explíquese a la persona la cualidad crónica de su situación, destrúyase cualquier esperanza de cambio, para que el golpe no sea demasiado duro explíquese que si se porta bien, es obediente y se toma sin rechistar lo que se le diga, algún día podrá vivir como si fuera una persona normal (esto normalmente reconforta un montón), si es posible evite cualquier actividad productiva, formativa o siquiera edificante (si tiene dificultades puede decir que cualquier estrés podría ponerlo peor), es decir; que deje de trabajar, que deje de estudiar y si lee algo más complejo que “Teo en el zoo” prohíbaselo, tenga especial cuidado si el paciente tiene interés por la filosofía o por la física cuántica.
Si a pesar de eso va el tío y se pone bien de lo suyo, el instinto de supervivencia de la cronicidad activa automáticamente los mecanismos de defensa, los más comunes son:
- La huída hacia la salud: de los más sofisticados, si el “paciente” comienza a mejorar se debe interpretar que al sentir que la intervención del profesional puede ayudarle, el paciente mejora para resistirse a esa ayuda, lo que confirma que en realidad no está mejor, si no que está evitando la ayuda para poder seguir pachucho (o algo así, no me digas que no mola).
- Anticipar recaída: ante cualquier mejoría el buen profesional de la psicopatología crónica debe explicarle a su paciente la temporalidad de su estado, en este caso siempre es la calma la que precede a la tormenta. El profesional debe estar atento a cualquier signo que pudiera identificarse como un empeoramiento para reforzar el tratamiento. Es más si el paciente comienza a llevar una vida normal, debe esforzarse en evitarlo (puede utilizar los argumentos del estrés -ahora que estás mejor, paqué te vas a complicar- o de la huída).
- La latencia: éste es un muy buen recurso, permite al paciente comportarse con normalidad y continuar con su vida, al tiempo que conserva un florido diagnóstico. El procedimiento consiste en apellidar a su psicopatología favorita con la palabra “latente” (p.e "psicosis latente").
- En último caso, y si pese a todos nuestros esfuerzos la persona se empeña en vivir como si no tuviera el diagnóstico, siempre debemos salvaguardar la integridad del diagnóstico, si es necesario sacrificando al profesional que lo puso, de manera que: nunca una categoría diagnostica crónica se cura, si fuera así, ésta etiqueta fue producto de un diagnóstico erróneo.
“La cronicidad ni se crea ni se destruye, únicamente se transforma”
*Nota: adviértase que esto es una caricatura y como tal, exagerada. De hecho yo juro que una vez vi un enfoque biopsicosocial, de verdad, lo juro.