23/1/08

¡TIEMBLA NUCLEÓTIDO!


Un montón de señores listos con gafas y bata blanca de los Estados Unidos (23 investigadores) acaban de publicar una investigación en el American Journal of Psychiatry (publicación oficial de la Asociación Americana de Psiquiatría) en la que estudiaron la relación entre esquizofrenia y los 14 genes que investigaciones previas se habían asociado a este trastorno.

Para esta investigación se ha partido la muestra más extensa utilizada hasta el momento en un estudio de estas características, vamos … que arrejuntaron a 1.870 personas diagnosticadas de esquizofrenia y 2002 personas más como grupo control. Todos los sujetos que componían la muestra eran de ascendencia europea (parece que tenemos más papeletas para que nos afecte este problema). Sobre esta población se estudió la asociación de los 14 “genes candidatos” con la esquizofrenia, los afortunados fueron los genes RGS4, DISC1, DNTBP1, STX7, TAAR6, PPP3CC, NRG1, DRD2, HTR2A, DAOA, AKT1, CHRNA7, COMT y el ARVCF… está claro ¿no?, en próximos estudios prometen incluir a los ZZ Top, el AK47, Windows XP y el Citroën ZX (o algo así).

El caso es que estos señores hicieron cosas que hacen los listos, con jeringuillas, tubos de ensayo, probetas y superordenadores llegando a la conclusión de que no hay ninguna relación entre estos genes y la esquizofrenia (creo que repartieron entre todos los sujetos experimentales bocadillos de choped y chorizo de Pamplona en agradecimiento por su colaboración, lo que incrementó considerablemente el coste de la investigación: 3.872 personas a 1,50 € por bocata sale a 5.808,00 aurelios en total)

Existe una intensa búsqueda de los genes relacionados con la esquizofrenia, ya que la comunidad científica asume que esta enfermedad está causada por factores hereditarios en un 80%, amparándose en estudios con gemelos. Esta investigación demuestra que ninguno de los genes que hasta ahora se habían relacionado con la esquizofrenia determinan esta enfermedad. Algo así como “sabemos que es genético, pero no lo podemos demostrar”. Parece razonable pensar que esta enfermedad puede tener un importante componente hereditario, sin embargo, quizá es un buen momento para prestar también algo de atención a los factores ambientales.

Pues eso… como en el rasca y gana “sigue buscando, hay millones de genes”

15/1/08

LOS PELOS DE PUNTA


El canal de la televisión pública americana PBS, emitió recientemente un reportaje titulado “The medicated child”, en la que se expone cual es la situación en los Estados Unidos en lo relativo al tratamiento de los problemas de comportamiento en niños.

A mí se me han puesto los pelos de punta al ver como chavales de tres años ya son medicados con Ritalín, por un supuesto déficit de atención que le “impedía controlar sus impulsos” (es muy gráfica la queja del padre –Tiene tres años ¡¡¡no tiene que controlar sus impulsos!!!). También da miedo el hecho de que son los maestros los que en muchos casos presionan a los padres para que mediquen a sus hijos.

Podemos ver como un niño en pocos años puede pasar por tres diagnósticos distintos (cada cual más terrible) con sus correspondientes tratamientos farmacológicos, con facilidad se pasa del diagnóstico de trastorno de déficit atencional con hiperactividad (y su tratamiento con metilfenidato, un potente estimulante derivado de la anfetamina) a un diagnóstico de trastorno bipolar (con lo que tenemos a un chaval de seis años, sin más sintomatología que su intranquilidad, tomando Risperdal o cualquier otro antipsicótico). Finalmente cuando este chaval llega a la adolescencia ya padece “tics benignos”, una forma suave de llamarle a la Diskinesia Tardía (que por su puesto... eso ya no existe ¡¡??) y una evidencia palpable del efecto que tienen estos fármacos sobre el sistema nervioso de estos menores.

En resumen, que en los Estados Unidos hay en este momento seis millones de chavales tomando medicación psiquiátrica con efectos desconocidos en niños, ya que en la mayoría de los casos sólo ha sido testada en adultos. Afortunadamente vivimos en un país en el que las tendencias llegan tarde, aunque siempre habrá algún visionario adelantado a su tiempo, que viene de hacerse un master-blaster en Winconchin u Ojallo, que pretenda darle unas “pirujas” a mi niño, vamos... que hay que andarse con cuidado.

Si queréis ver el programa completo, aquí os dejo en enlace (está dividido en 6 capítulos de corta duración), clicais en “Watch de full program online” y a ver que os parece.

THE MEDICATED CHILD



9/1/08

CULTURA Y ACULTURA

UNA REFLEXIÓN SIN SENTIDO (COMÚN)

La Wikipedia define aculturación como el resultado de un proceso en el cual un pueblo o grupo de gente adquiere una nueva cultura (o aspectos de la misma), generalmente a expensas de la cultura propia y de forma involuntaria. De este fenómeno, me parece importante destacar los dos últimos elementos, es decir que la adquisición de los nuevos elementos culturales no es aditiva sino substitutiva y el carácter involuntario del fenómeno.

¿Qué es lo que sucede en un encuentro terapéutico?, quizá lo deseable sería que el terapeuta intentara aprender el “lenguaje” propio del consultante para optimizar su comprensión, y para poder hacerse entender con mayor facilidad. La realidad es que en la mayoría de los casos se produce un fenómeno de aculturación en el que el terapeuta introduce al consultante a su propia visión del mundo, enseñándole la terminología propia de su modelo. De manera que, escuchando a distintas personas que acuden a terapia hablar sobre sus problemas, sería posible conocer la orientación teórica de sus terapeutas.

La gente ha dejado de tener problemas mundanos para substituirlos por otros de mayor trascendencia, y este fenómeno se traslada al conjunto de la sociedad, incorporando una terminología más propia de la psicopatología a situaciones corrientes. Las personas han dejado de ponerse nerviosas para sufrir cuadros de ansiedad, han cambiado su tristeza por la depresión y sus preocupaciones por obsesiones. También hemos dejado de preocuparnos por nuestro futuro para sufrir “crisis existenciales” que además tienen la facultad de provocarnos angustia vital. El fenómeno se puede observar con gran claridad en países donde el psicoanálisis goza de gran raigambre, países en los que neurosis, Edipos, yoes y superyoes campan a sus anchas y tienen cabida en cualquier conversación que quiera gozar de cierto nivel.

Y tras la aculturación… la “culturación”, ya que entre la literatura “divulgativa”, la psicología tiene un lugar privilegiado, especialmente cuando nos introducimos en el prolijo campo de la “autoayuda” en el que cada autor tiene su truco para empujar a la gente a vivir con mayor plenitud, y por cada texto existe una “fórmula de la felicidad”. Según uno de los colegas más mediáticos del país, la felicidad se consigue si sigues al pié de la letra los siguientes consejos: “conócete a ti mismo”, “amate a ti mismo”, y “disfruta contigo mismo” (lo cierto es que he visto incitaciones más sutiles al onanismo) estoy seguro de que muchas personas, al menos moderadamente felices, conocen y aman a los demás, disfrutando con ellos (me parece mejor opción).

Nada que… me hace ilusión que todavía hay personas a las que le dan “yuyus”, “chungos” o “jamacucos”. De hecho creo que los “yuyus” tienen mejor pronóstico que las “crisis” y los “jamacucos” se curan con mayor facilidad que los “ataques”.